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Archivos Mensuales: noviembre 2010

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Después del post de hace unos dias, donde mostraba el video The third and the seventh, me puse a pensar en la carga de las imágenes, de la luz, de los materiales, de la música. Leyendo sobre el autor, en una entrevista, este decía que le fue de gran inspiración el libro “El elogio de la sombra” de Tanazaki. Así que si queria comprender mejor el sentido del video tendría que releer el libro.

El ensayo, corto pero intenso, trata de una reflexión del arte japonés. De la búsqueda del pequeño detalle, de la fuerza de la penumbra y la sombra, de la belleza del paso del tiempo y del desgaste.

Tanazaki, continuamente para apoyar sus argumentos y enlazar sus ideas, se vale de ejemplos, por lo que podemos leer acerca del teatro, de la vestimento, de la mujer y de la arquitectura japonesa.
Pero lo que más me llamó la atención del libro esta vez, no fue una afirmación que escribiese, sino la única pregunta que lanza al lector y la deja abierta en todo el escrito, sin respuesta.

¿Qué hubiera pasado si oriente y occidente se hubieran desarrollado independientemente?. ¿Qué hubiera pasado si a finales del siglo XIX, en la época Meiji, Japón no hubiese implantado las ideas occidentales de América y Europa?, ideas que abarcaban absolutamente todo, desde la política, la reestructuración social, la “modernización” de la economia, el militarismo, las universidades, el sistema de correos, y lo que es más importante, la ciencia junto con la tecnología y la industria occidental.
Así Japón, como ejemplo de país oriental, rechazó toda su cultura, su forma de vivir, de estructurarse, de pensar, de relacionarse y de evolucionar.

Tanazaki pone un ejemplo básico pero totalmente chocante: el estilográfica.
El revolución del estilográfica se basó en la creación de un objeto con punta metálica que segregaba tinta azul. Pues bien, si la invención de la estilográfica hubiese sido oriental, esta claro que el pincel sustituiría a la fría punta metálica, y la vulgar tienta azul hubiera cambiado por una tienta china. Esto hubiese condicionado que el papel tuviera que ser de una mayor calidad, y la caligrafía hubiese sido la sensual caligrafía oriental, con gestos, movimientos, aquella caligrafía que tal importante es el gesto que queda en el papel como el gesto que baila en el aire. Dicha caligrafía hubiera condicionado tambien un lenguaje diferente, por lo tanto hubiera cambiado nuestra forma de hablar, de pensar y de entender. Incluso, la poesia, y con ella el arte hubieran sido diferentes. ¿O es que un haikú no es bello?.
Con esto se demuestra que con una punta metálica y una tinta azul, objetos insignificantes, las repercusiones son infinita.

Así que para terminar, dejar reflexionar sobre lo dicho: ¿Cómo seria el mundo con culturas, ciencias, industria totalmente independientes y diferentes?. ¿Acaso la globalización tiene ventajas? Si es así, esta claro que vivimos en un mundo que tiende hacia la homogeneidad, hacia la repetición, hacia lo unificación, la unificación de la sociedad, del pensamiento, del desarrollo, del arte. (Quizás por ello la religión este hoy en dia tan en conflicto).
Sinceramente, creo que la homogeneidad ha llegado: todos tenemos internes, facebook, en cualquier sitio hay un McDonals, y quién no tiene un móvil o una tele.

¿Es que un europeo, un americano y un oriental no piensan, viven, se relacionan, comen y se viste iguales?

…es lo que tiene le globalización…

The Third & The Seventh from Alex Roman on Vimeo.

Hoy en el dia, gracias a programas de modelado 3D y renderizado es posible hacer maravillas, maravillas de tal envergadura que se confunden con la realidad, llegandola a superarla: la superrealidad.
Se trata de Alex Roman, un experto en el campo de la infografía, que nos sorprende con este video donde se mezclan arquitectura, fotografía, cine e incluso música, ya que hasta la banda sonora del clip es de su propia cosecha.

Recomiendo ver el video en HD, full screen, y muy atentos a cada segundo del video.



La casa sin fin actua como punto de reflexión en un momento donde existen dos maneras de ver el mundo:
La primera es desde el punto determinista: Laplace, capitán defensor de este equipo, anunciaba que cualquier cosa de este mundo se rige bajo leyes. Por ello, todo esta marcado por un sistema, de tal forma que si existiese una inteligencia absoluta, capaz de saber las leyes del universo, seria capaz dicha inteligencia de predecir cualquier momento del futuro, e incluso, entender tambien su pasado.
Acorde con esto, el ser humano, ante su limitada inteligencia, no es capaz de adelantarse al perente, y de aquí nace el estudio del azar y la probabilidad.
Esta idea a prioiri, no suena mal, sin embargo, cuando nos ponemos a profundizar, vemos que falla en varios campos, uno de ellos, nosotros, el ser humano. El ser humano es impredecible: le gobiernan emociones, sentimientos, contradicciones, es decir, un sistema totalmente anarquista, por lo que jamás será posible anteponerse a sus actos.
Por ello, Kiesler defendia más el otro grupo: el indeterminismo. Desde aqui se entiende el mundo como un flujo de acciones donde ni la más absoluta de las inteligencias es capaz de anteponerse. En decir, el mundo se percibe como un sistema abierto, con infinitas posibilidades y soluciones, donde la sociedad esta compuestas por personas diferentes e impredecibles.
Desde el punto de vista de la arquitectura estas ideas se pueden aplicar en ambos casos. La arquitectura pasada siempre fue rigida, pautada, ordenada, con una función y un programa único e invariable. Incluso en el modernismo, el gran choque en la historia de la arquitectura, esta sigue siendo determinista: las casas eran proyectadas por arquitectos de forma racional para un habitante objetivo, que poco se adaptaba a su modo de vida y que el arquitecto, gracias a su nueva obra, deba la oportunidad de aprender comportamientos que haría de su vida mucho más gratificante.
Vista del interior de la casa Farnsworth




Por ello, hoy en dia la arquitectura tiene que cambiar. La arquitectura ha de ser libre y abierta a una sociedad donde cada individuo es diferente. Debe estar expuesta al cambio, a nuevas formas de vivir el espacio, y capaz de adaptarse a las diferentes actitudes de los usuarios.
Vista del interior de la obra de Fujimoto
Me gustaría terminar este post con una frase final: “La obra no se completa con su construcción, sino que la acción de sus usuarios terminará indefinidamente de construirlo.”

El diagrama es un esquema usamos todos siempre que tenemos una idea. Es la idea es su forma más básica: no tiene escala, forma, material. Tan solo trata aquella información pura en la cual se basa la idea.
Así, el diagrama primero del arquitecto sera el espacio, un espacio como hemos dicho antes sin forma, sin escala, son materialidad, sin dimensiones.
En mi caso, he empezado por un esquema de lo que para mí era más determinante en mi proyecto, las funciones. Empezando desde la plata, ya que creia que era lo que más convivia con mi idea y poco a poco, realicé varios esquemas hasta llegar al punto que más o menos entendia que funcionaba.


Pero pronto me dí cuenta que lo importante a tratar de mi proyecto no eran los espacios funcionales, sino la interelación de dichos espacios entre ellos: como se unen, como se separan, como conviven, como se ordenan, como se superponen.

La unión de dos espacios crea un tercer espacio, una frontera donde se mezclan los usos y surge una nueva forma de vivir el espacio, no es A ni B, sino la suma de ambos, con el doble de posibilidades.
Por ello, a partir de aqui, modifiqué el concepto de diagrama “fijo” (aquel diagrama que perdura en el papel) y trabajé con el diagrama “móvil”:
Un esquema de funciones, donde la unión de estas se entiende en cada punto brillante, que a su vez rotan y permiten jugar y modificar los espacios, otorgando la posibilidad de tener infinitas soluciones.
Por otra parte, el proyecto ha ganado en cuanto a que este sistema, de alguna forma, hacia énfasis tambien en los espacios no utilizados, es decir, los espacios que quedan vacios entre los usos, los cuales enfatizan más aún la idea de espacios intermedios.

Video de la Maqueta del parque de La Elipa:

Para analizar el lugar, encuentro interesante lo primero de todo hacer una maqueta.
Decido hacer una maqueta que se pueda jugar con ella, que se pueda deshacer, rehacer, deshacer, hacer, poner la autopista, poner la vegetación, quitar la autopista, jugar con los edificios, volver a poner la autopista.
En definitiva es estar continuamente planteandome la relación entre diferentes aspectos.
Gracias a esto, he podido observar unas fuertes barreras topograficas, conexiones visuales entre puntos separados por la autopista, fuertes masas vejetales, y edificios que poco intimidan en mi espacio.
Ahora toca ponerse con la conversación entre emplazamiento y edificio